¿Con quién prefieres cenar, Paris Hilton, Cristiano Ronaldo, o Nelson Mandela?
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| Angelina Jolie y Brad Pitt asegurando su futuro público, un niño a la vez. |
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Es interesante que hoy en día mas del 50% del tiempo aire informativo de los medios, y un porcentaje aún mayor de los espacios impresos, están dedicados a los deportes y entretenimiento, o a lo que podríamos llamar la cultura de la celebridad. El resultado es que a la mayoría de la gente le preocupa más si cierta actriz está embarazada, que el efecto en sus vidas del tipo de cambio, y despierta mas pasión la permanencia del entrenador de la selección de fútbol, que la existencia de prisioneros políticos en el país. ¡Ya ni mencionemos cuando un futbolista embaraza a una actriz!
Por lo tanto, los reporteros de entretenimiento y deportes se han convertido en verdadero líderes de opinión, o en el peor de los casos, hemos permitido que cómicos y actores, sin ninguna preparación sobre los temas, se conviertan en las principales voces en relación con los sucesos nacionales. Esto implica en parte que le estamos otorgando a estos personajes y a estos sectores la misma autoridad y responsabilidad que a los sectores mejor preparados.
Pero…¿algúna vez se han preguntado si el periodismo de entretenimiento sigue las mismas reglas éticas y profesionales que esperaríamos (dedos cruzados inocentemente) del periodismo “serio”?
Para responder esa pregunta les otorgó un hecho reciente que ilustra mucho como opera ese espacio de “opinión”. Con el nacimiento de los gemelos de Angelina Jolie y Brad Pitt se desató una guerra entre medios por obtener la primicia de las fotos de los bebés. Considerando la extraordinaria velocidad con la que imágenes de ese tipo se consumen y reproducen, esas fotos pueden producir verdaderas fortunas (que dejan las ganancias de varias empresas medianas en ridículo).
Así que, aún en un momento de crisis financiera, no sorprende que esos derechos hayan sido comprados por la revista People, por la módica suma de 14 millones de dólares. Pero lo interesante no es en realidad la exorbitante cantidad que se pagó, sino las cláusulas alternas que venían incluidas en el contrato, En primer lugar, People se comprometió a dejar de usar para siempre el término “Brangelina”, un conglomerado extraño que los medios han creado para referirse a la pareja, y que ellos aparentemente detestan. En segundo lugar, y mucho más importante, People se comprometió a que toda su cobertura futura de la pareja será siempre positiva. Como quien dice, aún si mañana Angelina Jolie se sicotizara y asesinara a un extraño, People tendría la obligación contractual de enfocar el suceso de manera positiva para ella.
Así que en un futuro, cuando discutan sobre lo noble y maravilloso que es tal o cual actor, futbolista, o cantante de rock irlandés, no dejen de preguntarse, qué obligaciones contractuales tendrá el medio hacia con ellos, y cuánto dinero cruzó manos para formar ese “punto de vista”.
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